jueves 24 de abril de 2008

HOY TE BUSCO EN TODAS PARTES


Hoy te busco.

Aquí. Allí.

En mis labios.

En aquel querer

oscuro.

En tí.

Te busco aquí,

en mis latidos.

Y esta entraña,

hoy, serpentea

por tí.

Hoy te busco

apasionadamente.

Con desesperación.

En el borde del día.

A la orilla de todo.

En tu beso,

ése que es mío.
En el 3 y en 400.
En 2. Con estos dedos.
Hoy te busco
porque quiero.
Mujer que siente
y ama.
Mujer sin cuartel.
En coma estoy hoy
por tí.

lunes 21 de abril de 2008

LA NIÑA DEL ARMARIO


Le dije que prefería quedarme en su recuerdo como la niña del armario.

Él quebró mi moral de repente.

Ya sé que no fue él, yo soy la que a esta hora me paseo por un cuerpo que no existe. A esta hora de brujas en la que hace mucho que evitaba el encuentro. Pero es así, así es un corazón. Así es mi boca cuando se siente besar. Y tengo un problema: siempre me siento besar, aunque no me besen. Porque me siento beso. Es como si todo fuera un beso. Y estoy dentro, en su centro, en su gran dar. Ay, si aquella mañana no hubiera estado allí... Allí me llevó, sin embargo, el aire entre nosotros. Y estabas. Ya lo creo que estabas. Te sentí tanto que luego tuvimos que encontrar otra casualidad para saber que estábamos los dos.


¿Y qué hago yo aquí ahora a la 1:38 pintando colorines que nadie entiende? Decirte que me voy de esta habitación de motel triste. Que a tu armario es donde vuelvo, allí me siento abrazada. Porque yo, en el fondo, soy una niña y se me olvidó por un momento un poco largo. Soy agua que se escapa y resbala entre tus dedos octopussy, que te encanta eso, amor, y a mí no. No quiero remediarlo.

Una vez escribí...Si es deseo no es mano, no es palabra, no es ahora...Es un fácil esbozo que te mira, esperando vivir, si es que le toca. Es la eterna carrera hacia la nada. Algo así era, no lo recuerdo de memoria.

Soy mano, soy palabra, soy ahora. No quiero esperar a que la fruta madura se me derrita en la boca.


Tengo sueño, he visitado muchos blogs amigos esta noche. Mi almohada está mullida, preparada. Ya voy. Me gusta ser un sabroso cocktail. Lo soy. Te olvidaste sólo un detalle: antes que todo eso, SOY MUJER, cada momento más. Y eso, imposible explicártelo, hay que sentirlo.

Man, I feel like a woman, como dice la canción.

Te quiero hasta donde alcancen mis letras.

domingo 20 de abril de 2008

SABROSO COCKTAIL


Esta mañana, en el fondo del agua, cuando después de hacer mis largos, me dedico a hacer de sirena, que me encanta, me he topado conmigo diluída y expandida. Así sólo me siento en el agua. El sordo silencio hace que yo desaparezca y me sienta una con todo. Al llevar tapones para proteger mis oídos, oigo mi respiración, lo que, lejos de individualizarme, me lanza aún más a mezclarme con la Energía que todo lo trasciende.


Allí no suelo pensar. Alterno contar largos con decir mantras curativos. Alguna vez llevo mi cabeza-corazón hasta lugares paradisíacos, mis islas mágicas, que no son más que retazos de mi vida o todos mis sentidos puestos en pie.

Hoy he querido repasar el fin de semana tan fabuloso que me ha regalado la vida. Mis hijos han estado conmigo, eso significa no parar, planes y más planes, abandonar mis ratos, la casa y esa lista de cosas pendientes. A pesar de que Jaime siempre quiere salir de casa antes de tiempo y Paula mucho después, de que ya, casi siempre, cada uno quiere hacer sus propios planes y entonces yo a veces me siento como la mamá elástica de "Los Increíbles", pero sin tanto dominio...; pese a que tuve que aparcar hacerme la manicura, depilarme, acabar ese cuento que tengo a medias, releer a Machado, en cuyos brazos me duermo últimamente sin conseguir pasar la hoja, la fortuna no dejo ni por un minuto de sentirla. Y es que pasé de ser una mujer estrellada a una mujer con estrella, porque así, un día, lo decidí. Y ahora no puedo dejar de ser FELIZ.


Ayer mamá cumplió 84 años. Años ha, después de pasarme ella el testigo, era mi casa el cuartel general, comidas, cenas, bullicio, familia a destajo celebrando cualquier cosa. Hoy es mi hermana pequeña la que desempeña ese papel, por cosas de la vida. Mis hijos echan de menos aquel ir y venir de unos y otros, es lo que tiene mudarse al campo, que surge la pereza de la gente. A lo que voy, parece que las reuniones familiares son siempre iguales, pero no es así. Siempre hay un color nuevo que descubres si sabes mirar. Un sonido diferente. Un gesto desconocido. Un renacer de algo que languidecía. Un nuevo agradecimiento.


Miraba a mamá, con ese cutis que da envidia, ¡ni una arruga!, es alucinante, cualquiera de las hijas o nueras tenemos más que ella. Veía en sus ojos, en su gesto, en su sonrisa, una paz nueva, una serenidad muy serena. Nunca la había visto así.

Y papá, siempre con su mano en la de mamá, con esa ternura de devoto enamorado, así que pasen los años.


Luego estaban los nietos, creciendo momento a momento, fuertes, sanos, llenos de energía, sonriendo, compartiendo. Sintiendo las profundas raíces que los condujeron hasta aquí.

Y yo pensaba si se puede pedir MÁS. Creo que no. Mis padres, un trabajo hecho. Mis hijos, un trabajo por hacer. Mis hermanos y yo, trasvasando el amor de una cuenca a otra, repitiendo la historia a nuestro modo, con nuevas pinceladas, con nuevo ritmo. Pero, al fin y al cabo, AMOR ES y no es más ni menos que eso.


MilGracias doy por esta vida.

miércoles 16 de abril de 2008

NO SÉ QUÉ QUIERE ESTE BLOG


La verdad es que no sé muy bien qué es lo quieres, blog. Me dejas escribir. No me dejas. Dices que te has perdido. Vuelves. No reconoces mi nombre. Me nombras y me dejas entrar...

¡Pareces un novio fastidión! ¿Qué hago contigo? Ya me lo dirás. No pienso darme prisa, no, no. Tú quieres que lo haga. Pero, yo ya sé cosas que antes no sabía. Y ahora no tengo prisa para nada.


Por fin, después de añoooos, aprendí a ser PACIENTE. Ya sé que si corro me estampo. Y que, de todas formas, lo que tenga que pasar, ocurrirá igualmente. Así que, camino tranquila, aspirando el aire. Y espero a ir viendo aparecer LAS SEÑALES que me llevarán donde tenga que ir. No llegaré jamás. Porque nunca me pararé.


No hay final para seguir amando.