miércoles 1 de abril de 2009

¡¡100 ENTRADAS!!



Para festejar que este modesto blog ha llegado a las 100 entradas, os regalo a todos este mar. Mi mediterráneo. El mar es mi amor. Me gustan todos los mares. Pero, reconozco que el Mediterráneo me tira más. Será porque me viene de sangre, será porque he veraneado en él la mayor parte de mi vida, será por los recuerdos tan dulces a los que me acerca. Por tantas cosas es que lo quiero, que un post se queda chico para homenajearlo.
(Además, esa super espalda morenita y linda es la de mi gordito chiquitín, ¡qué rico está!).
El caso es que me apetece regalároslo. Y es que, para nada pensaba yo que alcanzaría los cien post (algunos más llevo) cuando empecé con ésto. Yo, que me peleo con los ordenadores y me produce urticaria, enanos en la espalda y todo tipo de males cuando me toca pelearme con blogger o blogor. Aquí estoy, sin embargo, con un cariño más que cuidar: este bloguito. Un bebé que ha ido creciendo a fuerza de un riego periódico y que me ha regalado muchas muchas cosas bonitas.
Aquel post "No sé qué quiere este blog", que escribí cuando se me ponía farruco él, que se piraba, que volvía, que me mareaba tanto que a punto estuve de mandarlo a la porra por pensar que qué hacía yo metiéndome en otro lío más, qué necesidad tenía. Pues muchas, muchas necesidades que por entonces desconocía y que el tiempo me ha ido desvelando suavemente.
Su principal función es preciosa: él me trajo el amor de mi vida. Existir le hizo transformarse en un bello instrumento para que él, mi amor de hombre, me encontrara. Cierto es que el primer encuentro no se produjo en la blogosfera, venía de la noche de los tiempos, de nuestra infancia, de cuando éramos dos críos que ni se imaginaban que estas herramientas actuales pudieran llegar a existir algún día y, menos, a provocar nuestro reencuentro. Y, como los senderos de Dios son impredecibles, el tiempo y la voluntad de mi Príncipe de las Mareas quisieron que nuestros corazones se reunieran de nuevo.
Gracias blog por todo lo que me estás dando. Gracias porque, en tu pequeño espacio de vida, exento de pretensiones, eres grande y, junto con todas esas señales que me van indicando el camino, tú también eres ya una de ellas.
Gracias gracias gracias. Y a todos los que os paseáis por aquí. He conocido a gente fabulosa y la que me queda. Las letras únen.
Besitos, comopecesenelagua, te quiero.