miércoles 1 de abril de 2009

¡DRÓGATE!



Salió un poco chunga la foto. Es un neceser. La primera emoción palpable que tuve de mi Príncipe de las Mareas.
Mañana fría de enero. Llego a la ofi tarde (eh!, excepción). Veo encima de mi mesa un paquete de mensajería. Ay!, por favor, muero!!, si ésto es lo que creo que es... Días antes él me dijo -con esa seguridad de hombre tierno y protector, para la que no se ha inventado aún ningún tipo de réplica femenina-, que el céfiro viento me traería su olor, en el que me sentiría cobijada hasta que llegara el deseado momento de nuetro reencuentro.
Con los nervios que me caracterizan, desprendo el envoltorio, emocionada pero sin premura, sino con mucho mimo, como si aquéllo fuera un tesoro. Y lo era. Vislumbro algo color fucsia (uno de mis prefes), que al irse descubriendo va dejando leer la frase LOVE IS THE DRUG. Empiezo, por supuestísimo, a partirme de risa de cría super feliz. Cremallera fuera y me topo con su aroma y el mío, juntos, pegaditos el uno al otro.
Todo eso ocurre en la "toilette", claro, no bajo la enjuiciadora mirada de ningún jefe ni compi. Una vez inyectada en vena dosis de ambos aromas, guardo a buen recaudo todo, viento, papel, fragancias y letras de pluma que, desde un caballeroso tarjetón resuenan en mi interior a lo largo de las horas, en medio de la realidad burocrática del día.
Ahora que lo pienso, no sé si ésto ya lo conté en otro post. Pero, como es tan bonito, ¡repetimos!.
Te dejo el bello saxo de Mike Phillips, interpretando "Love is the drug".

2 comentarios:

smara dijo...

je je!
beso

Gloria dijo...

je je¿?
Sorry, I can´t understand this.