sábado 2 de mayo de 2009

UVAS SON BELLEZA




En la farmacia, comprándole a mi hijo la rodillera para su lesión, descubro lo ultimísimo para la belleza: la vid. Me llama la atención un póster, en el que una mujer preciosa echa el cuello hacia atrás con los ojos cerrados, en ese gesto que para nosotras significa puro placer, paz, serenidad absoluta. Y me entretengo, convirtiéndolo en mi emoción del día (si es que, es eso, yo me busco el disfrute debajo de las piedras), probando en el dorso de mi muñeca el Eau de Vigne, olfateándolo cual Pancha y transportándome con su aroma a un soleado y apacible viñedo. Compruebo también la suave textura del sérum y el tono dorado y saludable de la crema de color, todos ellos productos elaborados con la esencia de la uva.
En fin, mamá tomaba un vasito de vino cada día en la comida y tiene el cutis más envidiable que jamás conocí. Con permiso de los científicos, ella, tontita, no se forró, pero ha sido uno de sus consejos bandera para filas femeninas de nuestra modesta familia.
Sin embargo, como a todo hay que buscarle la vuelta comercial -nuestra careta vital- ciencia y amor se han unido para lanzar al mercado de la cosmética las propiedades del mejor antioxidante: los polifenoles de vid. Y no tengo que decir que si el origen de una empresa es el amor, ahí estoy yo para deleitarme y gritarlo a los cuatro vientos. Los protas, Mathilde y Berthrand Thomas, guapos además, que se conocieron en la universidad y arrastraron con su amor e investigaciones a una, a la familia de ella, o sea, los propietarios de las bodegas Château Smith Haute Lafitte, Grand Cru con denominación de origen de Graves (Burdeos).
Y así, con amor, pasta (ya que sin ella todo proyecto suele ser más bien complicadillo de llevar a cabo, triste realidad) e ilusión han creado una amplísima línea de belleza, que incluye lo mejor: Spas en Francia, España y USA. El español se ubica en La Rioja, Hotel Marqués de Riscal, la pera limonera del lujazo (foto de rojo), que me ha hecho añadirlo a mi lista de "estancias un año de éstos...". Diseñado por Frank Gehry, arquitecto de nuestro esplendoroso Guggenheim, está de más currarme la carta de presentación.
Las patentes del laboratorio Caudalíe lo convierten en el único en el mundo que utiliza estos polifenoles estandarizados estabilizados. Claro que todo fue gracias a que, en 1993, durante la vendimia en los viñedos del Château, la familia de oro conoció al profesor Vercauteren, Director del Laboratorio de Investigación de Sustancias Naturales de la Facultad de Farmacia de Burdeos, quien les reveló el extraordinario poder de los polifenoles de pepita de uva.
Yo, por si acaso, he pillado una caja de sesenta Vinocaps, complemento nutricional antioxidante para proporcionar firmeza e hidratación a este cutis, al que actualmente observo más que nunca, descubriendo "cositas" extrañas que non mi piacono niente di niente.
Dentro de un par de semanas haré que me hagan una foto tamaño natural, que se salga del blog, para que el mundo mundial constate que si no es por estas cápsulas mi belleza no se reactiva ni con los cuidados del alma...