domingo 5 de julio de 2009

VIVIR ES RETORNAR


Sabemos que la vida es un retorno.
Ni camino ni senda ni meta.
Te pierdes mil veces en un recodo.
Y eso es todo.
Perderse y volverse a perder,
con la vana esperanza
de hallar algo misterioso,
desconocido. Mágico, único.
Un resplandor que nos inunde de luz.
De repente. Cuando menos lo esperas.
Allá, en los márgenes de la resignación.
Sabemos que ésto no es posible.
Que es un sinsentido vivir para esperar.
Que el amor no espera al final del camino.
Lo sabemos. Sabemos eso y más.
Y no comprendemos que es más difícil
ignorar que saber. Ocultar que reconocer.
Vivir no es sino retornar.
Volver a las profundidades
desde donde emergiste.
Volver a ese Amor que te creó.
Me hacen falta muchas vueltas
para llegar allí. Necesito sufrir.
Y llorar. Y dolerme hasta tocar
los huesos que no tengo.
Ahogarme en mil lamentos
para sentir el mundo.
Perder para ganar.
Morir para nacer.
Menguar para crecer.
Ser otra vez un niño.
Entonces, el recuerdo florece.
Los brotes se renuevan.
Y sabes que eres tú.
Porque volviste
al seno de tu madre.
Y sus brazos reciben otra vez
un alma virgen, desnuda, pura.
Toco esa estrella ahora.
En la mano que nunca se cerró.
Cuando regreso a casa.